Por el Dr. Luiggi José Fernández
Amiga mía, amigo mío, hoy, 9 de septiembre de 2025, la República Dominicana amaneció con una sacudida tecnológica y ciudadana: la primera prueba del Sistema Nacional de Alertas. Una vibración en los celulares, un mensaje que a algunos les pareció breve y a otros curioso por la falta de tildes, pero que en el fondo nos dice algo mucho más profundo: estamos dando un paso histórico hacia la protección de la vida.
Es justo felicitar al presidente de la República por asumir este compromiso como política de Estado. No es un capricho ni un ensayo más de escritorio; se trata de una decisión trascendental que coloca al país en la ruta de los estándares internacionales en gestión de riesgos. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE), con su capacidad probada en cada temporada ciclónica, encuentra en este sistema una herramienta que multiplica sus manos y acorta el tiempo de reacción en momentos donde los minutos valen más que el oro.
Ahora bien, en el centro de esta historia hay un nombre que no puede pasarse por alto: Guido Gómez Mazara. Su rol en el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) ha sido determinante para que el proyecto deje de ser un plan guardado en gavetas y se convierta en realidad. El soporte financiero, técnico y logístico de INDOTEL ha sido vital; sin su brazo institucional nada de esto sería posible.
Gómez Mazara, es cierto, tiene aspiraciones presidenciales conocidas. Pero este detalle no debe nublar la verdad: lo que ha hecho no es proselitismo, es gobernar desde donde está. Está justificando su designación, su salario, y sobre todo está mostrando lo que muchos ciudadanos esperan de sus funcionarios: capacidad para resolver. Porque la mejor campaña no son los mítines ni los afiches, sino las obras concretas que cambian la vida de la gente.
El Sistema Nacional de Alertas es más que un software y más que una vibración en el bolsillo: es confianza. Confianza de que, en caso de huracán, incendio, crecida de un río o amenaza de tsunami, no estaremos solos, no dependeremos del boca a boca ni de la suerte. La alerta llegará a cada celular con la urgencia que la vida merece.
Felicitemos al presidente, reconozcamos al COE, y aplaudamos sin reservas el trabajo de INDOTEL y de Gómez Mazara. Porque en un país donde tantas veces se acusa a los políticos de improvisar o de vivir en campaña, hoy tenemos una prueba de que la mejor política es la que se hace trabajando.
Si este es el camino que seguimos, no solo tendremos un sistema de alerta nacional; tendremos también un pueblo que empieza a creer de nuevo en sus instituciones. Y eso, en tiempos donde la confianza parece escasa, es quizá la alerta más positiva que Hoy nos trajo el barco.